Envíos gratuitos

TRATAMIENTO DE LESIONES EN LOS TEJIDOS BLANDOS

marzo 09, 2017

TRATAMIENTO DE LESIONES EN LOS TEJIDOS BLANDOS

LESIONES EN LOS TEJIDOS BLANDOS

Todos sufrimos lesiones en los tejidos blandos de vez en cuando, bien haciendo deporte o simplemente una torcedura de tobillo al caminar. El resultado final siempre es el mismo: inflamación y dolor, que en algunos casos termina en cirugía.

Los esguinces y distensiones pueden parecer un problema trivial. Después de todo, nadie se muere por una torcedura y normalmente se curan sin ninguna intervención adicional. Pero solo en los Estados Unidos, 28.000 personas sufren un esguince de tobillo cada día. Adicionalmente un estudio sistemático nos muestra que solo entre el 35% y 85% de los esguinces de tobillo se han curado a los tres años de producirse

Estas estadísticas han aumentado la atención sobre estas lesiones  y puesto el foco sobre la terapia de los esguinces. En 2012 un editorial en el British Journal of Sports Medicine hacía un llamamiento a los profesionales para reemplazar las prácticas clínicas en el tratamiento de este tipo de lesiones

Pero antes de nada, una breve reseña anatómica para poner en contexto los tipos de tejidos blandos:

  • Músculo es la unidad funcional integrada por un conjunto de fibras, las cuales forman la unidad elemental del músculo. Estas fibras son contráctiles (son capaces de acortarse) y elásticas (son capaces de estirarse).
  • Tendón es la parte del músculo que sirve de unión entre el propio músculo y los huesos. Los tendones transmiten la fuerza generada por el músculo hacia los huesos para producir el movimiento del cuerpo
  • El ligamento es una estructura de composición similar al tendón, tanto es así que en algunos casos se utilizan partes de un tendón de la propia persona para sustituir el ligamento dañado (por ejemplo, en la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla) Sin embargo, su función es unir y estabilizar los segmentos óseos que forman una articulación.

¿Qué es una lesión de un tejido blando? podemos definirlo como cualquier daño en los músculos, tendones, o ligamentos. Podemos clasificarlos en:

  • Esguinces
  • Distensiones
  • Contusiones

Un esguince es una lesión en un ligamento y se suele producir como consecuencia de una torcedura. Los esguinces se producen con mayor frecuencia en los tobillos, las rodillas y las muñecas.

Una distensión es una lesión en un músculo o tendón que se suele producir por uso excesivo, fuerza o estiramiento

Una contusión o moretón es el resultado de una fuerza externa o un golpe. Debido a la rotura de los vasos sanguí­neos se produce el cambio de color, y puede limitar el rango de movimiento

TRATAMIENTO CONVENCIONAL

Si alguna vez has tenido una lesión de este tipo, lo más probable es que te hayan recomendado reposo, conjuntamente con hielo, compresión y elevación del miembro por encima de la altura del corazón. Vamos a explicar en qué consiste cada una de las recomendaciones

Descanso

Consiste en no realizar movimientos que te causen dolor. Ya que cada vez que sientes dolor la lesión se resiente y retrasa la curación.

Hielo

Aplicar hielo durante 15-20 minutos en el área afectada, por lo menos 2 o 3 veces al día. Es importante no enfriar en cada sesión, más de los 15-20 minutos prescritos. Períodos más prolongados pueden producir irritación en la piel y también dañar los tejidos subyacentes. El hielo reduce la inflamación al ser vasoconstrictor de los fluidos que el cuerpo envía al área dañada. Demasiados fluidos (inflamación) puede incrementar la severidad de la lesión y prolongar la recuperación. El hielo también actúa aliviando el dolor al insensibilizar los receptores del dolor temporalmente.

Compresión

Envolviendo la lesión con un material de compresión también reduce la inflamación por las mismas razones que el hielo, aunque puede ser aplicada por períodos más largos de tiempo. Es importante no comprimir demasiado la lesión porque puede cortar la circulación. Comprimir lo suficiente para reducir la inflamación mientras se sigue manteniendo la circulación.

Elevación

Si es posible, mantenga la articulación dañada por encima del nivel del corazón. Esta acción evita que se acumulen fluidos en la zona lesionada por acción de la gravedad. Habitualmente sentirá palpitaciones en la lesión si ésta no se encuentra elevada.

TERAPIA DE FRÍO Y COMPRESIÓN

Codera codo de tenista

Como hemos visto anteriormente, es la combinación de aplicar hielo y compresión a las lesiones. Estudios médicos tras cirugías de rodilla y otras similares, han demostrado las mejoras en los tiempos recuperación utilizando una terapia de compresión y frío, así como una menor necesidad de fármacos analgésicos, menor tiempo de hospitalización y un aumento en los rangos de movimiento a los 3 días y a las 3 semanas respectivamente, tras la cirugía.

La compresión hace que el frío penetre más profundamente en los tejidos disminuyendo el dolor y la inflamación y favoreciendo una más rápida recuperación

Con anterioridad, los centros quirúrgicos utilizaban una bomba de frío y almohadillas para aplicar la terapia de compresión y frío en el área afectada. Los dispositivos portátiles son una alternativa más económica con la ventaja de poderse aplicar de forma ambulatoria en el hogar, siendo igual de eficaces.

REPOSO, ¿SÍ O NO?

Recientemente, el reposo en este tipo de lesiones ha estado en el punto de mira, ya que el reposo absoluto puede ser más perjudicial  que beneficioso. Una nueva aproximación propone cambiar el reposo por protección y aplicar una carga óptima en la zona afectada(además de seguir aplicando frío con compresión y elevación de la articulación)

Protección se refiere a evitar cualquier daño adicional sobre el área afectada, no a inmovilizarla de manera indefinida.

Carga Optima se refiere a realizar ejercicios no lesivos. Estos movimientos permiten que se liberen proteínas y hormonas que promueven una curación más rápida del tejido dañado.

Nadie recomienda forzar a los pacientes a caminar sobre su tobillo o rodilla lesionada. Pero algunos ensayos clínicos aleatorios han demostrado que, tras un par de días, empezar con ejercicios y movimientos de la articulación lesionada, seguido de una carga de trabajo gradual, puede conseguir que los pacientes se recuperen de manera más rápida. La manipulación de la articulación por terapeutas especializados también ha demostrado ser exitosa en estos casos

La dificultad estriba en que es complicado para los pacientes saber que es descansar demasiado, el punto de carga óptima y hacerse más daño. A menudo una fina línea separa las tres situaciones, pero la velocidad del proceso de recuperación depende de ello.

De manera general, el mejor plan suele ser reposo nada más producirse la lesión hasta 48 horas, para gradualmente ir recuperando la movilidad en la articulación

¿Y LA PREVENCIÓN?

Algunas recomendaciones:

  • Calentar cuando se vaya a practicar deporte o realizar ejercicio
  • Tener cuidado al caminar, correr o trabajar en superficies irregulares
  • LLevar un calzado del tamaño correcto y adecuado a la actividad que se va a realizar.
  • No llevar calzado de tacón alto.
  • No jugar a deportes o participar en actividades que requieran una condición física para la que no está preparado
  • Mantener una buena fuerza y flexibilidad muscular
  • Practicar entrenamientos de estabilidad, incluyendo ejercicios de equilibrio

Para prevenir el esguince de tobillo, que es una de las lesiones más comunes, se recomienda entrenar la propiocepción. La propiocepción hace referencia a la capacidad que tiene el cuerpo para detectar el movimiento y la posición en las articulaciones. Definido de otra forma, es el sentido de la percepción de la postura y el equilibrio. Con ejercicios de propiocepción aumentaremos la coordinación y la fuerza

Los ejercicios propioceptivos para el tobillo son tan sencillos como mantenerse sobre una superficie inestable, como un cojín o bosu con una o las dos piernas. Gracias a estos ejercicios consigues tener un mayor control sobre los movimientos que realices.

Otra de las lesiones comunes es la epicondilitis (codo de tenista), siendo la higiene postural el mejor método para prevenirla, así como realizar los movimientos con una técnica adecuada con el objetivo de someter a los tendones a fuerzas lesivas. Por otro lado, dar descanso con hielo y compresión a estas estructuras después de sesiones de actividad elevada puede contribuir a evitar la aparición de esta patología.

Otras patologías muy comunes, para las que el tratamiento de frío con compresión es muy beneficioso, son la fascitis plantar, lumbalgia, esguinces de rodilla, síndrome del túnel carpiano, latigazo cervical, entre otras.

El mayor riesgo para una lesión en un tejido blando es haber tenido una lesión previa. Te animamos a mantener una buena forma física, acorde a tu edad y condición, pero recuerda que antes de realizar ejercicios de impacto es imprescindible calentar y hacer estiramientos. Así mismo aplicar una sesión de compresión y frío de 15-20 minutos en una lesión crónica o previa, tras realizar un esfuerzo físico, ayuda a prevenir lesiones agudas.

Consulta con un profesional sanitario si sufres una lesión en los tejidos blandos y sigue sus instrucciones. Si te prescribe frío con compresión, puedes encontrar una amplia gama de artículos en terapiadefrio.com





Dejar un comentario

Los comentarios se aprobarán antes de mostrarse.