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Cuándo aplicar frío o calor, cuándo no y por qué

marzo 04, 2018

Cuándo aplicar frío o calor, cuándo no y por qué

La gran confusión Frío Calor

En esta guía rápida explicamos cuándo utilizar frío o calor en las lesiones, cuándo no y por qué.

Hay una graaaaaaaaaaan confusión sobre este tema. Es una pena porque el uso terapéutico de frío y calor (crioterapia y termoterapia) es algo racional, barato, sencillo y con muchas opciones de auto tratamiento seguro para una gran variedad de problemas dolorosos. Este artículo te proporcionará una visión general sobre cuando aplicar frío y cuando utilizar calor.

Cuándo aplicar frío o calor, cuándo no y por qué

La regla de oro: el hielo es para lesiones recientes (agudas), y el calor para molestias musculares (o crónicas). Pero lo importante son los detalles, y hay muchos sobre los que hablar.

El hielo es para lesiones

El frío calma los tejidos superficiales inflamados. El proceso inflamatorio es un proceso natural y normal… que también puede ser increíblemente doloroso y más activo biológicamente de lo necesario. El frio es mayormente una forma de controlar el dolor de la inflamación sin necesidad de fármacos. La hinchazón disminuirá con la aplicación de frío. Algunos ejemplos sobre cuando aplicar frío: un músculo distendido recientemente, un nuevo caso de síndrome de la banda iliotibial, que es más susceptible que mejorar con frío que otras lesiones del corredor, como el dolor patelofemoral, ya que las lesiones de la banda iliotibial suelen ser más superficiales y las patelofemorales de tejidos más profundos.

El calor es para músculos, dolor crónico y estrés

Síntomas como molestias musculares y rigidez, que pueden deberse a causas desconocidas, se pueden beneficiar de la aplicación de calor. El dolor crónico, especialmente el dolor lumbar, a menudo implica mucha tensión, ansiedad, hipervigilancia y sensibilización. La aplicación de un calor confortable puede calmar el sistema nervioso. El estrés es una de los factores más importantes en muchos problemas que transcurren con dolor.

Alternar entre la aplicación de frío y calor se denomina terapia de contraste. Es extremadamente estimulante y se usa mayormente para facilitar la recuperación de lesiones.

Cuando no aplicar frío y calor

Tanto el frío como el calor pueden causar un daño temporal, aunque menor, cuando no se aplican apropiadamente. El calor puede hacer que la inflamación empeore. El hielo puede agravar los síntomas de rigidez y contracturas, también puede hacer que el dolor empeore cuando no se requiere.

El frío y el calor son inútiles o perjudiciales cuando son indeseados: el frío en una lesión crónica o el calor cuando se está produciendo una inflamación aguda. El cerebro puede interpretar un exceso de uno u otro como una amenaza, pero el frío supone una amenaza mayor, y cuando el cerebro lo detecta puede reaccionar incrementando el dolor.

Presta especial atención al enfriar cuando tienes dolor muscular, y puede no resultar tan obvio. Puedes pensar que un dolor de espalda es una lesión, pero puede ser sólo dolor muscular. Los puntos de dolor pueden ser muy intensos y se pueden confundir con una lesión susceptible de aplicar hielo para disminuir la inflamación. Si enfrías estos puntos el dolor se puede hacer más agudo. Este error se comete frecuentemente con el dolor lumbar y cervical.

El calor y la inflamación es otra combinación particularmente mala. Si aplicas calor a una lesión reciente, en fase aguda, ten cuidado ya que va a empeorar, se inflamará mucho y será también mucho más doloroso.

¿Qué hay sobre los músculos lesionados y los esguinces?

Si se supone que hay que aplicar frío en las lesiones, pero no en el dolor muscular, ¿qué hacer con las lesiones musculares (desgarro muscular o esguince)? Puede ser una pregunta complicada, pero el frío es mejor en la mayoría de los casos, pero solo durante los primeros días, y solo si realmente es una lesión muscular. Una verdadera lesión muscular normalmente transcurre con un trauma obvio durante un esfuerzo intenso,  causando un dolor súbito y severo. Si el músculo está realmente desgarrado, aplica frío donde se haya producido la inflamación. Una vez que haya pasado lo peor de esta fase aguda, transcurridos unos días, cambia a calor.

¿Es mejor el frío que el calor? ¿ Es mejor el calor que el frío?

Los usos ideales del frío y calor son igualmente potentes. Sin embargo no es un tratamiento muy fuerte. Su beneficio no es por qué sea muy potente o extremadamente efectivo (como pueden ser determinados fármacos), su recomendación es principalmente porque es barato, sencillo y seguro, especialmente comparado con otros tratamientos más invasivos.

Resumen

El resumen es, utiliza lo que sientas que es mejor para ti. Tus propias preferencias son lo que decantarán una u otra aplicación, y probablemente la consideración más importante. Por ejemplo, el calor puede que no te ayude si no te sientes cómodo con su aplicación. Y el hielo no será efectivo si odias la idea de aplicarte frío.

Si empiezas con cualquier de los dos tratamientos y no tienes buenas sensaciones… simplemente cambia al contrario.

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